(este es cortito, por eso lo he subido también)
"pasajeros del avión con destino a Londres, vayan embarcando, por favor" aún no me he acostumbrado a esto de los aeropuertos, tanto ruido, tanto control... y encima llegaba tarde.
Conseguí llegar al avión justo a tiempo, despues de chocarme con un grupo de coreanos recién llegados, de tirarle la Coca-Cola a una señora con pinta de americana, de saltarme el detector de metales y de tener una fuerte discusión en un idioma que me parecía ruso con un señor al que le atropellé el pie con la maleta.
Entré, me abroché el cinturón y el avión despegó.
Miré a mi alrededor. A mi lado había una chica que parecía tener la misma edad que yo, que leía una revista de cotilleos. de vez en cuando, se reía, o se ponía roja de la emoción, o refunfuñaba si el cotilleo leído no era de su agrado; estaba yo observándola cuando se giró, apartó los ojos de la revista, me miró durante un segundo y dijo:
-¡¡hola!! no me había dado cuenta de que habia alguien a mi lado, soy María, y tu eres...
Que chica mas abierta, me habla como si me conociese de toda la vida.
-soy Celia
-encantada, ¿vas a Londres? Yo también, a un odioso colegio, mis padres me llevan a ver si me reformo un poco y le presto mas atención a los estudios, pero la verdad, a mi me da absolutamente igual.
-yo también voy a estudiar, a un colegio solo de chicas, uno que se llama... ¡ay! ¿como se llamaba? Saint Michael o algo así.
-¡¡¡¡¡¡¡¿tu también vas al Saint Michael?!!!!!! ¡vamos al mismo colegio!-dijo saltando y dando palmas.
Por lo visto, ya conocia a una de mis futuras compañeras, y parecía simpática.
-oye, ¿y como es el colegio ese? a mi no me han dicho nada sobre él-pregunte, para intentar averiguar como era la cárcel a la que me habían enviado.
-en tres palabras, antiguo, estricto, a la vieja usanza, como ha dicho mi madre-dijo frunciendo el ceño.
-bueno, por lo menos ya nos conocemos, así que no vamos a estar solas-dije para autoconvencerme de que no iba a ser la marginada de la clase.
María se pasó todo el viaje hablando conmigo, y cuando nos quisimos dar cuenta, ya estabamos aterrizando.
Empezaba la aventura.
lunes, 28 de enero de 2013
Capítulo 1
*Celia andaba por las calles de una ciudad desconocida. Londres era grande, muy grande, llena de gente. Por todas partes había gente, la calle estaba atiborrada.
De repente, alguien le da un golpe, y todos los libros que llevaba en la mano se caen al suelo.
-perdón, lo siento mucho, espera, te ayudo a recogerlos.
Por lo visto, el que le ha dado el golpe es un chico, moreno, con flequillo, y unos inmensos ojos azules.
-eh, no, no hace falta.
-que si, espera, ¿sabes? estaba escapando de algunas fans locas, a veces pueden llegar a ser muy posesivas-Dice el chico riéndose mientras hace una pila con los libros.
¿ha dicho fans? un poco raro todo.
De repente, el chico, que debe haber oido algo, se gira, frunce el ceño y se levanta rápidamente.
-ya están aquí de nuevo, tengo que irme, lo siento.
Celia no sale de su asombro, de repente, a su lado pasan unas diez niñas corriendo hacia donde había ido ese misterioso chico. ¿Fans locas? ¿por qué iba a tener ese chico fans?*
(Celia)
Cuando el despertador sonó, yo solo quería esconderme bajo el edredón y no volver a salir hasta el año siguiente, me iba a Inglaterra, a un colegio nuevo, con gente nueva, horrible.
A nunca se me ha dado especialmente bien hacer amigos, soy demasiado timida, y si encima son de otro pais... serán ingleses raros, vestidos de cuadros, que toman el té y las pastas a las cinco mientras ven el discurso de la Reina Madre, y van siempre con puntualidad.
-¡buenos dias hija! ¿has dormido bien? tienes una cara...-dijo mi madre mientras tomábamos el desayuno.
-he tenido un sueño rarísimo.
-¿has vuelto a soñar cosas raras? ¿que ha sido esta vez, los cocodrilos de lunares rosas, el concierto lleno de gente o la zanahoria que te persigue?
Vale, yo tenía sueños raros con relativa frecuencia, pero este, mas que raro, había sido realista, muy realista.
-no, era... yo estaba en una ciudad, un chico se chocaba conmigo, diciendo que huia de unas fans locas. yo no le creía, logicamente, pero de repente pasaban unas niñas corriendo detrás suya.
-mmm...que raro, mas raro de lo habitual, desde luego-dijo mi madre removiendo el café-a lo mejor es un sueño premonitorio.
-¿sueño premonitorio? ¿que es eso?
-es un sueño en el que ves algo que te va a pasar en el futuro, pero ahora deja de pensar en sueños y ve a vestirte, tenemos que irnos ya, si no, vamos a llegar tarde.
Subí, me vestí y me despedí por ultima vez de la que habia sido mi casa desde que habia nacido, bajé las escaleras, metí la maleta en el coche, y despues me subí yo.
Mientras atravesábamos el pueblo para ir al aeropuerto empecé a recordar todo lo que había vivido en aquel lugar, el primer dia de colegio, como aprendí a montar en bici, aquel enorme muñeco de nieve que hicimos una navidad en la que nevó tanto que estuvimos una semana sin colegio, las tardes veraniegas en mi piscina... todos esos momentos que habían marcado mi vida, y que ahora tenía que dejar atrás.
En Inglaterra me esperaba una nueva vida, tenía que enfrentarme a ella, tenía que vivirla al maximo, y eso era lo que iba a hacer.
De repente, alguien le da un golpe, y todos los libros que llevaba en la mano se caen al suelo.
-perdón, lo siento mucho, espera, te ayudo a recogerlos.
Por lo visto, el que le ha dado el golpe es un chico, moreno, con flequillo, y unos inmensos ojos azules.
-eh, no, no hace falta.
-que si, espera, ¿sabes? estaba escapando de algunas fans locas, a veces pueden llegar a ser muy posesivas-Dice el chico riéndose mientras hace una pila con los libros.
¿ha dicho fans? un poco raro todo.
De repente, el chico, que debe haber oido algo, se gira, frunce el ceño y se levanta rápidamente.
-ya están aquí de nuevo, tengo que irme, lo siento.
Celia no sale de su asombro, de repente, a su lado pasan unas diez niñas corriendo hacia donde había ido ese misterioso chico. ¿Fans locas? ¿por qué iba a tener ese chico fans?*
(Celia)
Cuando el despertador sonó, yo solo quería esconderme bajo el edredón y no volver a salir hasta el año siguiente, me iba a Inglaterra, a un colegio nuevo, con gente nueva, horrible.
A nunca se me ha dado especialmente bien hacer amigos, soy demasiado timida, y si encima son de otro pais... serán ingleses raros, vestidos de cuadros, que toman el té y las pastas a las cinco mientras ven el discurso de la Reina Madre, y van siempre con puntualidad.
-¡buenos dias hija! ¿has dormido bien? tienes una cara...-dijo mi madre mientras tomábamos el desayuno.
-he tenido un sueño rarísimo.
-¿has vuelto a soñar cosas raras? ¿que ha sido esta vez, los cocodrilos de lunares rosas, el concierto lleno de gente o la zanahoria que te persigue?
Vale, yo tenía sueños raros con relativa frecuencia, pero este, mas que raro, había sido realista, muy realista.
-no, era... yo estaba en una ciudad, un chico se chocaba conmigo, diciendo que huia de unas fans locas. yo no le creía, logicamente, pero de repente pasaban unas niñas corriendo detrás suya.
-mmm...que raro, mas raro de lo habitual, desde luego-dijo mi madre removiendo el café-a lo mejor es un sueño premonitorio.
-¿sueño premonitorio? ¿que es eso?
-es un sueño en el que ves algo que te va a pasar en el futuro, pero ahora deja de pensar en sueños y ve a vestirte, tenemos que irnos ya, si no, vamos a llegar tarde.
Subí, me vestí y me despedí por ultima vez de la que habia sido mi casa desde que habia nacido, bajé las escaleras, metí la maleta en el coche, y despues me subí yo.
Mientras atravesábamos el pueblo para ir al aeropuerto empecé a recordar todo lo que había vivido en aquel lugar, el primer dia de colegio, como aprendí a montar en bici, aquel enorme muñeco de nieve que hicimos una navidad en la que nevó tanto que estuvimos una semana sin colegio, las tardes veraniegas en mi piscina... todos esos momentos que habían marcado mi vida, y que ahora tenía que dejar atrás.
PRÓLOGO (de la nueva y, espero, definitiva)
(es un prólogo un poco raro, pero lo que pasa se explicará un poco mas adelante)
En la casa de la esquina se oían gritos. Algo no cuadraba en aquella situación. Los Gallagher siempre habían sido una familia amable, tranquila, simpática con el resto de los vecinos, eran buena gente, el señor Gallagher era un hombre honrado, presidente del consejo de ministros. ¿que estaba pasando? ¿de donde venían esos gritos?
-te he dicho que no pienso ir-gritó Celia-me niego.
Una chica rubia, de unos 16 años, gritaba mientras daba vueltas por el salón. a su lado, una mujer de aspecto serio, su madre, la miraba con cara de reproche.
-Celia, harás lo que yo diga, vas a ir a ese colegio.
-pero mamá, estoy en mitad del curso, voy a tener que dejaros a vosotros, a mis amigos...y además no me voy al pueblo de al lado, ¡¡inglaterra, mamá, eso esta a muchisimos kilómetros!!
La chica rubia dio un portazo, subió las escaleras y se encerró en su habitación.
Celia Gallagher era una chica normal que vivía en un pueblo normal y tenia una vida absolutamente normal, bueno, normal hasta hace unos meses.
-¿Te das cuenta de lo que te puede pasar si te quedas aquí?-dijo su madre con los ojos llorosos.
Celia nunca había visto a su madre así, no al menos desde la muerte de su tío.
Hace unas semanas, los estudiantes partidarios de la independencia de su país habían asaltado el congreso, donde trabajaban su padre y su tío. Poco se pudo hacer contra una masa de jóvenes enfurecidos, la noticia salió en todos los periódicos del país, y en los de buena parte del mundo.
-Celia, sabes perfectamente que van a ir a por nosotros,y sabes también que a por ti con mas insistencia, tienes que irte a Inglaterra y estar a salvo.
Si, iban a ir a por ellos, a por la familia del presidente del Consejo, y justo a por ella, la hija pequeña, iban a ir mas insistentemente; tenia que irse.
-me iré, pero...
-serás fuerte hija, solo será un año.
Un año alejada de su casa, de sus amigos, de su familia, un año sin saber como estaban, si les habían hecho algo, un año.
-anda, haz la maleta-dijo su madre dándola un beso en la mejilla.
Se puso a meter en la maleta todo lo que necesitaba, ropa, pijama, zapatos, y uniforme. Si, uniforme, porque su colegio...en fin... era un poco... conservador.
No es que estuviese en contra de eso de llevar uniforme por lo menos era medianamente bonito, pero eso de un colegio antiguo, solo de chicas, conservador... bueno, la idea la echaba un poco para atrás.
Cuando tuvo la maleta hecha, bajó de nuevo al salón y se sentó a cenar, la última vez en su casa, por un año.
Cuando acabaron de cenar, se fue a la cama a intentar dormir, mañana salía hacia Londres a las 5.
Su vida iba a cambiar, y ella no sabía de que forma.
i´m back
siiiiii, Pau is back!
He conseguido que mi madre me deje su portatil durante estas semanas, asi que voy a poder escribir. ya he empezado la nueva (llevo 22 capitulos hasta ahora, que eficiente soy)es totalmente distinta a la otra, aunque las protagonistas son las mismas :) supongo que ahora subiré el prologo y el primero.
besos de rayas con sabor a zanahoria,
Pau :)
He conseguido que mi madre me deje su portatil durante estas semanas, asi que voy a poder escribir. ya he empezado la nueva (llevo 22 capitulos hasta ahora, que eficiente soy)es totalmente distinta a la otra, aunque las protagonistas son las mismas :) supongo que ahora subiré el prologo y el primero.
besos de rayas con sabor a zanahoria,
Pau :)
domingo, 20 de enero de 2013
Prologo
Prólogo
"it's time to get up in the mooorning..." gritó el despertador de la Blackberry a las 7y media, una mano salió bajo el nórdico, apretó un botón, y volvió a introducirse en la cama, no sin antes soltar un gruñido y un "joder, puto colegio de las narices".
Finalmente, después de 10 minutos de dar vueltas, refunfuñar, y maldecir el colegio y los madrugones, una chica rodó por la cama, se cayó, soltó algún taco en voz alta y se fue a la cocina.
Maria era lo que podría decirse, una chica normal, pelo marrón y liso, ojos marrones, que cuando hacia sol se veían color miel, no gorda ni delgada, ni alta ni baja...normal.
Cogió un paquete de oreos y cuando se disponía a devorar las galletas, miro el reloj, "mierda, llego tarde", salió corriendo, se puso unos vaqueros y su camiseta favorita y salió corriendo hacia las escaleras, donde Celia, su mejor amiga, la esperaba con cara de malas pulgas.
Celia era, físicamente, lo contrario a Maria, rubia, de ojos verdes, alta, delgada, guapísima, tanto, que de bebe había salido en el anuncio de pañales Dodot.
-"como siempre,tarde-dijo Celia emtrecerrando los ojos-seguro que has estado hasta las tantas escuchando a los cinco esos, ¿Verdad?"
Maria sonrió, abrió su carpeta atiborrada de cosas, sacó dos papeles y dijo:
-"¿Quien se va al Take Me Home Tour? Yo, y tu te vienes conmigo"
-"ah no, no no no, ¿A ver a esos que te gustan a ti, con sus trajes conjuntados y sus perfectos flequillos? Ni de coña" dijo Celia negando con la cabeza.
-"por favoooor Celia, veeenga, vente conmigo, es una semana en Madrid, las dos solas, no me digas que no te gusta la idea" suplico Maria.
-"vale, pero que sepas que pienso estar todo el concierto con cara de perro"
-"eso ya lo veremos" dijo Maria sonriendo.
Y es que no sabían que sus vidas estaban a punto de cambiar.
"it's time to get up in the mooorning..." gritó el despertador de la Blackberry a las 7y media, una mano salió bajo el nórdico, apretó un botón, y volvió a introducirse en la cama, no sin antes soltar un gruñido y un "joder, puto colegio de las narices".
Finalmente, después de 10 minutos de dar vueltas, refunfuñar, y maldecir el colegio y los madrugones, una chica rodó por la cama, se cayó, soltó algún taco en voz alta y se fue a la cocina.
Maria era lo que podría decirse, una chica normal, pelo marrón y liso, ojos marrones, que cuando hacia sol se veían color miel, no gorda ni delgada, ni alta ni baja...normal.
Cogió un paquete de oreos y cuando se disponía a devorar las galletas, miro el reloj, "mierda, llego tarde", salió corriendo, se puso unos vaqueros y su camiseta favorita y salió corriendo hacia las escaleras, donde Celia, su mejor amiga, la esperaba con cara de malas pulgas.
Celia era, físicamente, lo contrario a Maria, rubia, de ojos verdes, alta, delgada, guapísima, tanto, que de bebe había salido en el anuncio de pañales Dodot.
-"como siempre,tarde-dijo Celia emtrecerrando los ojos-seguro que has estado hasta las tantas escuchando a los cinco esos, ¿Verdad?"
Maria sonrió, abrió su carpeta atiborrada de cosas, sacó dos papeles y dijo:
-"¿Quien se va al Take Me Home Tour? Yo, y tu te vienes conmigo"
-"ah no, no no no, ¿A ver a esos que te gustan a ti, con sus trajes conjuntados y sus perfectos flequillos? Ni de coña" dijo Celia negando con la cabeza.
-"por favoooor Celia, veeenga, vente conmigo, es una semana en Madrid, las dos solas, no me digas que no te gusta la idea" suplico Maria.
-"vale, pero que sepas que pienso estar todo el concierto con cara de perro"
-"eso ya lo veremos" dijo Maria sonriendo.
Y es que no sabían que sus vidas estaban a punto de cambiar.
Hola
Bueno, hace miiiiil años que ni entro por el blog ni nada, pero me ha dado el venazo y he decidido hacer una novela.
Se que no la va a leer nadie...pero bueno, yo lo hago por pasarmelo bien :)
Se que no la va a leer nadie...pero bueno, yo lo hago por pasarmelo bien :)
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