De repente, alguien le da un golpe, y todos los libros que llevaba en la mano se caen al suelo.
-perdón, lo siento mucho, espera, te ayudo a recogerlos.
Por lo visto, el que le ha dado el golpe es un chico, moreno, con flequillo, y unos inmensos ojos azules.
-eh, no, no hace falta.
-que si, espera, ¿sabes? estaba escapando de algunas fans locas, a veces pueden llegar a ser muy posesivas-Dice el chico riéndose mientras hace una pila con los libros.
¿ha dicho fans? un poco raro todo.
De repente, el chico, que debe haber oido algo, se gira, frunce el ceño y se levanta rápidamente.
-ya están aquí de nuevo, tengo que irme, lo siento.
Celia no sale de su asombro, de repente, a su lado pasan unas diez niñas corriendo hacia donde había ido ese misterioso chico. ¿Fans locas? ¿por qué iba a tener ese chico fans?*
(Celia)
Cuando el despertador sonó, yo solo quería esconderme bajo el edredón y no volver a salir hasta el año siguiente, me iba a Inglaterra, a un colegio nuevo, con gente nueva, horrible.
A nunca se me ha dado especialmente bien hacer amigos, soy demasiado timida, y si encima son de otro pais... serán ingleses raros, vestidos de cuadros, que toman el té y las pastas a las cinco mientras ven el discurso de la Reina Madre, y van siempre con puntualidad.
-¡buenos dias hija! ¿has dormido bien? tienes una cara...-dijo mi madre mientras tomábamos el desayuno.
-he tenido un sueño rarísimo.
-¿has vuelto a soñar cosas raras? ¿que ha sido esta vez, los cocodrilos de lunares rosas, el concierto lleno de gente o la zanahoria que te persigue?
Vale, yo tenía sueños raros con relativa frecuencia, pero este, mas que raro, había sido realista, muy realista.
-no, era... yo estaba en una ciudad, un chico se chocaba conmigo, diciendo que huia de unas fans locas. yo no le creía, logicamente, pero de repente pasaban unas niñas corriendo detrás suya.
-mmm...que raro, mas raro de lo habitual, desde luego-dijo mi madre removiendo el café-a lo mejor es un sueño premonitorio.
-¿sueño premonitorio? ¿que es eso?
-es un sueño en el que ves algo que te va a pasar en el futuro, pero ahora deja de pensar en sueños y ve a vestirte, tenemos que irnos ya, si no, vamos a llegar tarde.
Subí, me vestí y me despedí por ultima vez de la que habia sido mi casa desde que habia nacido, bajé las escaleras, metí la maleta en el coche, y despues me subí yo.
Mientras atravesábamos el pueblo para ir al aeropuerto empecé a recordar todo lo que había vivido en aquel lugar, el primer dia de colegio, como aprendí a montar en bici, aquel enorme muñeco de nieve que hicimos una navidad en la que nevó tanto que estuvimos una semana sin colegio, las tardes veraniegas en mi piscina... todos esos momentos que habían marcado mi vida, y que ahora tenía que dejar atrás.
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